Son las 9:00 am; es hora de volver a la esquina. Ya Francisco, de 7 años, y Delmira, de 4, están en el andén jugando a la guerra. Francisco hace como si le dispara a su hermana y ella cae como fulminada por el disparo de un fusil imaginario. Yo mientras voy preparando la mercancia para vender, 20 mangos que logré conseguir a bajo precio a través de una cuñada que tambien está en esta ciudad y que conoce a un camionero que cada semana trae frutos de tierra caliente... ¿Si se me acaban los mangos? pues me dedicaré a pedir... a mendigar... porque con lo que me pagan por los 20 no voy a comprar mucho para los niños.
Lo que mas duro me parece es el frio, yo a caminar ya estoy acostumbrada y las distancias en esta ciudad no me parecen tan largas como todo el mundo me decía... ¡me van a decir a mi! que llevo 10 años caminando sin parar!! yo ya soy una caminante... caminando escapé de la muerte; caminando tuve a mis hijos, caminando perdí a mi esposo... caminando pasé de pueblo y en pueblo y hui de cada uno cuando ya no era bienvenida... así que este trecho de 4 cuadras que recorro arriba y abajo con los niños; ofreciendo mango a los carros que esperan el cambio de semaforo, me parece como un paseito nada mas.
El frio... eso si me esta golpeando, los niños han estado resfriados varias veces , incluso a Delmira tuve que llevarla a un hospital por una fiebre que no se le quitaba y que la hacia delirar... si no es por don Ferney, el dueño de la tienda de la esquina que se ofreció a llevarme con la niña a que la viera un medico, no se que habría pasado. Pero bueno, que le puedo hacer, nosotros no nacimos para vivir en estas tierras, somos de otra parte. Yo no tengo derecho a enfermarme...
Hace 10 años ya que salí de mi tierra; estar al lado del rio es distinto a estar al lado de la carretera; en el rio nada se compraba ni se vendía, la tierra que habia sido nuestra desde siempre nos daba todo para vivir; el rio era parte de nuestra vida y nosotros parte de la suya... el rio nos trataba bien dandonos buenos suelos para sembrar, como en ninguna otra parte... la vida era linda.
Cuando cumplí 13 todo cambió, una mañana aparecieron en el pueblo unos señores armados; ellos de vez en cuando se aparecían por acá, y "en nombre de la revolución" (que nunca supimos de que trataba), se comían nuestra comida y se llevaban el ganado; esta vez sin embargo no solo comieron, sino que se llevaron a tres muchachos para hacer parte de la "revolución"... ¿que si intentamos detenerlos? si, lo intentamos, pero no había nada que hacer... nosotros solo teniamos azadones y ellos fusiles... el ambiente en el poblado no volvió nunca a ser el mismo...
Cuando cumplí 14 aparecieron otros hombres en el poblado... estos decían que venían en nombre de la patria y buscaban a los bandoleros y sus auxiliadores, nos acusaban de lo último y nos decían que si no les deciamos donde estaban nuestros "amigos" terroristas nos iban a cortar las manos, empezando por los niños...
Nosotros, los del río, si de algo eramos culpables era de no haber podido defender a nuestros vecinos cuando se los llevaron reclutados a la fuerza... Sin embargo, esa explicación no los convenció...
Al día siguiente, aparecieron otros hombres... no eran como los primeros ni como los segundos, pero su forma de hablarnos era mucho mas agresiva... después de convocarnos a todos al centro del poblado, declararon que por ser nosotros "auxiliadores de los terroristas enemigos de la patria" teníamos que abandonar lo mas pronto posible el lugar... para convencernos que hablaban en serio escogieron de entre la gente a 7 personas, 5 muchachos y dos muchachas... a 4 de ellos les pusieron la cabeza contra una piedra, y con el golpe de otra les destrozaron los craneos... a las dos muchachas las violaron entre todos y despues les cortaron las piernas y los brazos... al que no mataron se lo llevaron... era mi hermano, del que no volví a saber nada. Nuestro paraiso se había convertido directamente en el mismisimo infierno... Y lo único que había por hacer era caminar.
Como decía antes, en este trajín llevo ya 10 años, he pasado por muchos pueblos y ciudades, mis ojos han visto la muerte, la tortura y la desesperación de frente, he sido perseguida siempre, y por eso he visto caer a muchos a mi lado... a los 17 conocí a Miguel en un campamento para desplazados, el también huía de su pueblo, en donde los mismos señores habían cortado la cabeza de su abuelo, uno de los ancianos mas respetados de la región, y jugado futbol con ella... Miguel y yo caminamos juntos 3 años, tal vez los mas felices que he tenido en medio de esta gran tristeza... todo parecía tan bien que incluso quisimos regresar a nuestra tierra, ya que, según le habían dicho, las cosas ya estaban mas tranquilas y se podía regresar.
Al regresar al poblado no encontramos nada, en donde había estado mi casa no había mas que palmas, y así estaba toda la cuenca del rio, solo palmas... cuando quisimos preguntar por nuestra casa nos dijeron que ahora no existían porque el progreso no se hacía viviendo como animales en el monte, sino cultivando para ganar plata... La tierra que habia sido nuestra desde siempre, por arte de magia era de otra gente ahora... y pues ni modo, había que seguir caminando...
Miguel sin embargo no quiso caminar mas, a la mañana siguiente se despidió diciendo que iba a ir hasta el caserio a ver que podía hacerse, porque el no se iba a dejar quitar lo que por derecho era suyo... lo esperé todo el día... al anochecer una nota diciendo "dejen de joder, esta tierra es nuestra" junto a su cabeza cortada me convenció que no había nada que hacer...
Son las 9:15, voy a a la esquina a vender los mangos, esperando que la gente en los carros hoy tenga mas hambre que ayer, que llovió tanto que ni siquiera pude vender todo lo que tenía; y no cierren los vidrios de sus carros con miedo; ni que me digan lo que ayer me dijo un señor de corbata en un carro grandisimo "es que hay tantos como ustedes que dicen que son desplazados para no tener que trabajar"... ni que cuando tenga que pedir monedas cuando se acaben los mangos la gente me mire con miedo y se cambien de andén...
Pero bueno, tienen su derecho a asustarse conmigo, yo también se lo que es que llegue gente distinta al lugar donde uno vive... se puede esperar lo peor...
1 comentario:
Son las 7am, suena el despertador. Él estira su brazo y lo apaga, murmurando aún entre sueños -5 minutos más-, mientras su novia-amiga le dice que se levante porque va a llegar tarde al trabajo. Vuelve a sonar el despertador y entonces se levanta con rapidez, dejándola a ella en su cama con un halo de abandono. ella sabe que cada que empieza el día él se convierte en un ser diferente, indolente y ambicioso. Mientras el está en la ducha, ella se levanta, tiende la cama y se viste lentamente con la esperanza de que cuando él vuelva del baño se percate de su desnudez y su belleza y le diga por lo menos algo bonito. A veces sucede, y a ella se le iluminan los ojos y el alma, a veces él solo se viste en silencio y cuando termina le dice: -Vamos- y se despide de ella en la puerta con un beso en la boca y un abrazo y la sensación de liberarse de su parte vulnerable...
Cuando sale temprano camina hasta la estación de transmilenio y toma el B14, que lo deja justo en frente de su trabajo, cuando le coge la tarde no tiene problemas en tomar un taxi, aunque sus ingresos no son demasiado altos, puede hacerlo, es confortable y siente que se lo ha ganado.
Hoy ha tomado un taxi, porque los 5 minutos de pereza se convirtieron en 15, en el camino se detienen en un semaforo, al otro lado de la ventana se ve una familia de campesinos con pedazo de cartón en el que se lee "somos desplasados, benimos de el castillo meta y nesesitamos que nos alluden", Él alcanza a leerlo y por un momento piensa con tristeza en su país, en la miseria, en la pobreza y en la guerra, pero como si fuera un botón de apagar y prender cambia su pensamiento, ahora piensa en su trabajo, en como hacer para que las galletas de chocolate sean más provocativas para los niños, en como decirle a la gente que la mejor opción es comprarse una ford, cuatro puertas, piensa en convencer los pequeños empresarios de hacer avisos luminosos para su negocio....es más cómodo pensar en eso, no se compromete el corazón..
Llega a su trabajo en el que permanece hasta 14 horas diarias, es agotador, todo el día frente al computador, ideando propuestas, mensajes, campañas publicitarias. Es el laboratorio donde se inventan mundos de mentiras, de fantasia. Mujeres hermosas, con clase y estilo, hombres atractivos, armados hasta el ultimo diente con la vanguardia tecnologica, "metrosexuales" "modelos", fiestas super wow....Todo aquello que pueda inventarse y que no roce el corazón....Aparentar siempre es más cómodo.
Sin embargo, muchas veces en su rutina, siente el ataque de la consciencia, que le hace preguntarse si de verdad los años que invirtió estudiando una ciencia humana en la mejor universidad de su país, fueron para convertirse en un fabricante de ilusiones y de apariencias. a veces se siente inmensamente solo y triste, cuando recuerda las verdaderas ilusiones de los campesinos de su tierra que luchan contra todas las formas de violencia agenciados por la resistencia civil y las asociaciones campesinas. Pero sólo a veces se siente así, porque así como puede cambiar sus pensamientos de inmediato, puede olvidar los sueños de su corazón hippie, para empezar a construir unos nuevos desde su mundo 'yuppi', ahora lo único que le interesa es ser millonario, porque la pobreza es para los incapaces de trabajar.....claro, es más cómodo pensar asi.
Y mientras tanto ella, su novia, trata de encontrarle inutilmente el lado sensible de su corazón...
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